La menor capacidad de ahorro, el tipo de cambio, la inseguridad y las demoras en el Paso Cristo Redentor impactaron en la decisión de viajar. Aun así, las compras siguen siendo un fuerte atractivo para quienes cruzan la Cordillera.
Chile siempre fue un clásico para los turistas argentinos, especialmente para los viajeros de Mendoza y San Juan que aprovechan la cercanía para vacacionar, hacer escapadas o realizar compras. Sin embargo, la temporada de verano 2026 muestra un quiebre en la tendencia creciente de los últimos años: el flujo turístico hacia el país vecino cayó más del 20%.
El dato surge de cifras oficiales del Sistema Integrado Cristo Redentor (SICR), el principal paso fronterizo entre Argentina y Chile. Entre el 26 de diciembre de 2024 y el 7 de enero de 2025 cruzaron la Cordillera unas 84.000 personas, mientras que en el mismo período del año anterior lo habían hecho más de 107.000 turistas.
Esta baja contrasta con la temporada pasada, cuando el movimiento había crecido más del 20%, marcando una expectativa optimista que finalmente no se consolidó este verano.
Menos viajes y un contexto económico más ajustado
El factor económico aparece como el principal condicionante. La menor capacidad de ahorro de las familias argentinas, sumada a un tipo de cambio menos conveniente, redujo el incentivo para viajar.
“El bolsillo sigue mandando a la hora de planificar las vacaciones. La cuestión cambiaria ya no es tan favorable y hoy se reciben menos pesos chilenos por dólar”, señalaron desde el sector fronterizo al medio nacional.
A este escenario se suman otros elementos que influyen en la decisión de los viajeros: la percepción de inseguridad en algunas ciudades chilenas, las condiciones climáticas en la alta montaña, los incidentes viales en el corredor bioceánico y las largas esperas en Aduana durante los días de mayor tránsito.
Como alternativa, muchos argentinos optaron por quedarse dentro de la provincia o elegir destinos tradicionales como la Costa Atlántica, mientras que los viajeros con mayor poder adquisitivo apuntaron al exterior, con opciones como Brasil o Estados Unidos.
Menores demoras en la frontera, pero con menos circulación
Una de las diferencias más notorias respecto al verano pasado fue la reducción de las demoras en el paso fronterizo. Mientras que en la temporada anterior se registraron esperas de hasta 12 horas y filas superiores a los 10 kilómetros, este verano las máximas dilaciones rondaron las 4 a 4,5 horas, con filas que no superaron los 4,5 kilómetros en el complejo chileno Los Libertadores.
Esta mejora operativa se explica, en parte, por el menor flujo de vehículos. Solo en jornadas posteriores a interrupciones por cuestiones meteorológicas se registraron picos de espera.
En números concretos, entre el 26 y el 31 de diciembre viajaron a Chile unas 38.000 personas, frente a más de 50.000 en el mismo período del año anterior. Del 1° al 7 de enero, el movimiento también cayó: 46.000 turistas este verano contra 57.000 en la temporada pasada.
Compras convenientes y destinos de playa siguen atrayendo
A pesar de la merma, quienes decidieron cruzar la Cordillera no solo lo hicieron para disfrutar de destinos clásicos como Viña del Mar, Reñaca y La Serena, sino también para aprovechar precios más competitivos en indumentaria, calzado y tecnología.
En algunos rubros, las diferencias de precios con Argentina llegan a ser de hasta un 300%, lo que sigue posicionando a Chile como un polo atractivo para el turismo de compras.
Recomendaciones de seguridad para los viajeros
La inseguridad continúa siendo una preocupación para muchos turistas, especialmente por robos en la vía pública y sustracción de vehículos en zonas comerciales. Las autoridades chilenas reforzaron la presencia de Carabineros y recomendaron extremar los cuidados.
Entre las principales sugerencias se destacan:
- Utilizar estacionamientos privados o vigilados.
- Evitar dejar mercadería, documentación o elementos de valor a la vista dentro del vehículo.
- Contar con seguro contra robos.
- Ante cualquier incidente, comunicarse con el 133 (Emergencias de Carabineros) y realizar la denuncia correspondiente.
Aunque el contexto actual muestra un retroceso en el movimiento turístico, Chile continúa siendo un destino cercano, versátil y atractivo para escapadas, playas y compras. El desafío será ver si, con mejores condiciones económicas y mayor previsibilidad, el flujo logra recuperarse en lo que resta de la temporada.

