Escobar volvió a convertirse en octubre en uno de los puntos de referencia de la floricultura argentina. La 63ª Fiesta Nacional de la Flor se desarrolla hasta el lunes 12 de octubre en el Predio Floral de Belén de Escobar, con una propuesta que combina exposición, producción, gastronomía, espectáculos y actividades culturales.
Pero detrás de las flores y los escenarios hay otra historia: la de una localidad cuya identidad está estrechamente vinculada con la producción florihortícola.
Por eso, recorrer la fiesta también permite conocer una parte de la economía y la cultura del territorio.
Una fiesta que nació alrededor de la producción
La exposición no se limita a mostrar arreglos florales.
Uno de sus principales atractivos es la presencia de viveristas y productores, que permiten conocer especies, técnicas y productos vinculados con una actividad que forma parte de la identidad de Escobar.
La flor elegida para representar esta edición es la alstroemeria, una especie originaria de América del Sur conocida también como lirio de campo.
Para el visitante, la diferencia está en mirar la exposición más allá de la fotografía: observar qué especies aparecen, quiénes las producen y cómo se transforma una actividad productiva en una propuesta turística.
Qué se puede encontrar
La Fiesta Nacional de la Flor reúne exposición floral, viveristas, gastronomía, actividades culturales y espectáculos musicales.
La programación artística es uno de los grandes atractivos de esta edición, pero no debería ser el único motivo para visitar el predio.
Una buena recorrida puede comenzar por la exposición de floricultura, continuar por los espacios de productores y emprendedores y terminar con alguna de las propuestas gastronómicas.
El desfile de carrozas, uno de los momentos centrales
El tradicional desfile de carrozas se realizará el sábado 10 de octubre a las 19.
Es uno de los momentos más característicos de la celebración y una oportunidad para ver cómo la producción floral se transforma en una puesta artística en las calles de Escobar.
Quienes quieran asistir especialmente por este evento deberían contemplar llegar con anticipación y prever mayor movimiento en la zona.
Una fecha especial para los vecinos
La edición 2026 tendrá además una particularidad para los residentes de Escobar. El viernes 9 de octubre, con motivo del aniversario del partido, los vecinos podrán ingresar gratuitamente a la Fiesta presentando el DNI que acredite domicilio en el distrito.
La fecha coincide con un asueto local y convierte a esa jornada en una oportunidad especial para quienes viven en el partido.
Horarios y entradas
La Fiesta funciona hasta el lunes 12 de octubre.
El Predio Floral está ubicado en Mateo Gelves 1050, Belén de Escobar.
Los horarios generales informados por el municipio son de 9 a 19 durante los días de semana y hasta las 20 los sábados y domingos.
La entrada general para mayores de 11 años tiene un valor de $15.000. Jubilados y pensionados pagan $12.000, mientras que los menores de 10 años ingresan gratis.
Las personas con discapacidad ingresan sin cargo junto con un acompañante.
Los residentes de Escobar cuentan con una tarifa especial y, el viernes 9, el acceso será gratuito para ellos.
Las boleterías cierran una hora antes del horario de cierre del predio.
¿Cómo llegar desde La Plata o Buenos Aires?
Desde Buenos Aires, Escobar puede plantearse como una escapada de cercanía. Para quienes parten desde La Plata, conviene considerar el tiempo adicional de traslado y organizar la visita como una jornada completa.
Antes de salir es recomendable consultar los horarios de transporte correspondientes al día elegido, especialmente durante el fin de semana largo.
Si el objetivo es visitar la exposición con tranquilidad, una llegada temprana permite recorrer el predio antes de los momentos de mayor concentración de público.
Una escapada que combina turismo y producción
La Fiesta Nacional de la Flor tiene una particularidad que vale la pena rescatar: permite mirar el turismo desde el lugar donde empieza una parte de la cadena productiva.
Los viveristas, productores y trabajadores vinculados con la floricultura son parte de la experiencia.
Por eso, más que una salida para sacar fotos entre flores, la visita puede convertirse en una pequeña aproximación al territorio de Escobar y a una actividad que durante décadas ayudó a construir su identidad.
Y quizás allí esté el principal atractivo de la fiesta: entender que detrás de cada flor expuesta hay una historia de producción, trabajo y territorio.

