A pocos kilómetros de Sierra de la Ventana, Saldungaray propone una escapada diferente por el sudoeste bonaerense: obras de Francisco Salamone, un antiguo fortín, viñedos, quesos y el paisaje del río Sauce Grande.
Hay pueblos bonaerenses que se descubren por un paisaje. Otros, por una historia. Y algunos consiguen reunir varias capas en apenas unas pocas calles. Saldungaray es uno de ellos.
Ubicado en el partido de Tornquist, dentro de la Comarca Turística de Sierra de la Ventana, el pueblo se encuentra en un valle atravesado por el río Sauce Grande y rodeado por los cordones serranos de Ventania y Pillahuincó. Su propuesta combina naturaleza, patrimonio, producción regional y una arquitectura que convirtió a esta pequeña localidad en uno de los puntos de referencia de la obra de Francisco Salamone en la provincia.
Un pueblo para caminar y mirar hacia arriba
Uno de los rasgos que distingue a Saldungaray aparece en sus construcciones. El arquitecto e ingeniero Francisco Salamone dejó allí varias de sus obras realizadas durante la década de 1930, cuando numerosos municipios bonaerenses impulsaron proyectos de obra pública. Entre ellas se encuentra el monumental portal del Cementerio Municipal, además de la Delegación y otras intervenciones que forman parte del patrimonio arquitectónico local.
El portal del cementerio es probablemente la imagen más reconocible de Saldungaray: una enorme estructura circular de hormigón enmarcando una cruz, una de las obras más singulares del patrimonio salamónico bonaerense.

Para quienes quieran profundizar en la historia de estas construcciones, la localidad cuenta además con un Centro de Interpretación dedicado a Salamone.
Del fortín al pueblo
Antes de convertirse en la localidad que conocemos actualmente, esta zona estuvo vinculada con el Fortín Pavón, reconstruido junto al río Sauce Grande.
El sitio conserva construcciones que permiten aproximarse a la historia de los fortines y de la expansión de la frontera bonaerense durante el siglo XIX. Fue declarado Lugar Histórico Nacional en 1980.
Para visitar el Fortín Pavón se recomienda consultar previamente los horarios y la posibilidad de realizar visitas guiadas en la Oficina de Turismo local.

Vino y sabores serranos
La escapada también tiene una dimensión gastronómica. Saldungaray cuenta con producción vitivinícola y una bodega ubicada a pocos metros de la antigua estación ferroviaria.
El establecimiento posee unas 20 hectáreas de viñedos y trabaja con distintas variedades, entre ellas Malbec, Merlot, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Pinot Noir, Chardonnay y Sauvignon Blanc.
La producción regional se completa con queserías y otros productos vinculados a la tradición rural de la comarca.
La propia Provincia de Buenos Aires destaca a Saldungaray como un destino donde se combinan vinos, quesos, paisaje serrano y patrimonio histórico.

Una escapada que puede combinarse con las sierras
Otro de los atractivos de Saldungaray es que funciona como puerta de entrada a otros paisajes de la comarca.
Desde allí se puede continuar el recorrido hacia Sierra de la Ventana, Villa Ventana y el Parque Provincial Ernesto Tornquist, donde aparecen senderos, miradores y diferentes alternativas para quienes buscan actividades al aire libre. El parque incluye recorridos de distintos niveles de dificultad y el ascenso al Cerro Ventana requiere un esfuerzo físico considerable.
Así, una visita a Saldungaray puede formar parte de una escapada más amplia que combine pueblo, patrimonio, gastronomía y naturaleza.

Cómo organizar la visita
Saldungaray se encuentra sobre la Ruta Provincial 72, a unos 100 kilómetros de Bahía Blanca, dentro del partido de Tornquist.
Para una primera visita, una posibilidad es dedicar una jornada al pueblo y combinar:
- Fortín Pavón
- Centro de Interpretación Salamone
- Portal del Cementerio
- Iglesia Nuestra Señora del Tránsito
- Plaza y espacios del pueblo
- Bodega y viñedos
- Río Sauce Grande
- Productos regionales y gastronomía
Los horarios de visitas guiadas, bodegas y espacios culturales pueden variar, por lo que conviene consultar previamente con la Oficina de Turismo.
Saldungaray, otra forma de descubrir las sierras
Más allá de las postales clásicas de Sierra de la Ventana, Saldungaray propone detenerse en otra escala del viaje: la de los pueblos donde la arquitectura cuenta una parte de la historia, el paisaje define el ritmo y la producción local también forma parte de la experiencia turística.
Un destino para recorrer sin apuro y entender que las sierras bonaerenses tienen bastante más para contar que sus cerros.

