25 agosto, 2026

San Clemente del Tuyú: entre el mar, el río y la naturaleza

Una guía para descubrir uno de los destinos más tradicionales de la costa bonaerense, mucho más allá de sus playas.

San Clemente del Tuyú suele aparecer en el imaginario de los viajeros asociado a una escapada de verano, días de playa y vacaciones en familia. Pero basta alejarse un poco de la arena para descubrir que esta localidad del Partido de La Costa tiene otra historia para contar.

Acá el paisaje cambia constantemente. El Mar Argentino se encuentra con la Bahía de Samborombón, los bosques aparecen entre las calles, el puerto conserva parte de su identidad pesquera y, hacia el norte, Punta Rasa abre un escenario donde las aves migratorias son protagonistas.

A eso se suman el Faro San Antonio, las aguas termales, el Vivero Cosme Argerich, la Tapera de López y algunas de las atracciones familiares más conocidas de la costa bonaerense.

San Clemente es, en definitiva, un destino que invita a quedarse un poco más.

Una ciudad que nació mirando al mar

San Clemente del Tuyú fue el primer loteo destinado a balneario turístico del actual Partido de La Costa. El proceso comenzó en 1935, cuando todavía pertenecía al partido de General Lavalle. El crecimiento fue acompañado por la llegada de nuevos servicios y, con el paso de los años, la localidad se convirtió en una de las puertas de entrada a la costa bonaerense.

Hoy es la primera localidad del Partido de La Costa para quienes llegan desde el norte y se encuentra aproximadamente a 320 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.

Pero quizás lo más interesante de su ubicación no tenga que ver con las distancias.

San Clemente está en un territorio donde el mar y el río parecen disputarse el paisaje. Hacia el norte aparece la Bahía de Samborombón, mientras que hacia el este se extiende el Mar Argentino. Esa particular geografía ayuda a explicar la diversidad natural que rodea a la ciudad.

La playa, pero también el paseo por la ciudad

La playa sigue siendo uno de los principales motivos para visitar San Clemente. El ritmo cambia según la época del año, pero incluso fuera del verano el mar continúa siendo parte fundamental del paisaje.

Una caminata por la costanera permite disfrutar de ese ambiente característico de las localidades balnearias bonaerenses. Y si la idea es observar la ciudad desde otra perspectiva, el muelle es otro de los lugares que vale la pena recorrer.

El muelle de San Clemente está ubicado en la zona de Avenida Costanera y Diagonal 63 y es uno de los espacios tradicionales para acercarse al mar y practicar pesca.

Pero hay un lugar donde el paisaje cambia por completo.

Punta Rasa: donde el paisaje se vuelve protagonista

A pocos kilómetros del centro aparece uno de los espacios naturales más interesantes de San Clemente: la Reserva Natural Punta Rasa.

El camino hacia la reserva conduce hasta un territorio de enorme importancia para la biodiversidad. Es también uno de los puntos destacados de la localidad para observar aves, tanto residentes como migratorias.

Punta Rasa tiene algo que la diferencia de la postal tradicional de la costa. Acá no se trata solamente de mirar el mar. Hay que detenerse a observar el paisaje, prestar atención a las aves y entender que estamos en un ambiente natural donde confluyen distintos ecosistemas.

Es uno de esos lugares en los que conviene bajar el ritmo, y llevar binoculares, si los tenés.

El Faro San Antonio y una mirada diferente de la costa

Otro de los lugares que aparecen en el circuito natural de San Clemente es el Faro San Antonio, ubicado en el predio donde funciona Termas Marinas Park.

El faro forma parte de una de las postales más reconocibles de esta zona de la costa y permite sumar una experiencia diferente a la clásica jornada de playa.

En el mismo sector funciona Termas Marinas, un complejo que combina piscinas de distintas temperaturas con espacios recreativos y propuestas vinculadas al descanso. Según la información turística provincial, el predio cuenta con cinco piscinas y se encuentra junto al Faro San Antonio.

La combinación es interesante para quienes buscan otra clase de escapada: naturaleza, descanso y actividades para pasar buena parte del día sin necesidad de volver al centro de la ciudad.

Tapera de López, entre el río y los deportes náuticos

Si Punta Rasa permite descubrir el costado más natural de San Clemente, Tapera de López ofrece otra cara del destino.

El lugar se encuentra a orillas de la Ría de Ajó, frente a la Bahía de Samborombón. Sus aguas tranquilas permiten realizar distintas actividades náuticas y también es un sitio elegido para la pesca y la observación de aves.

Kayak, remo, paddle surf y otras actividades vinculadas al agua forman parte de las posibilidades que ofrece este espacio.

Pero incluso para quienes no tienen interés en practicar deportes, Tapera de López merece una visita. El paisaje tiene un ritmo diferente al de la playa abierta y permite comprender mejor la particular geografía de esta parte de la provincia de Buenos Aires.

El Vivero Cosme Argerich: un bosque dentro de la ciudad

Hay lugares que uno espera encontrar lejos de una localidad balnearia. Un vivero forestal convertido en espacio de paseo es uno de ellos.

El Vivero Cosme Argerich funciona como una reserva municipal destinada a la preservación de la naturaleza y el desarrollo del ecosistema costero dentro del área urbana. Cuenta con un paseo forestal y espacios recreativos, además de sectores con parrillas y juegos.

Es una alternativa especialmente interesante para quienes quieren descansar de la playa durante algunas horas.

Caminar entre los árboles, buscar sombra y dejar que el paisaje se vuelva más silencioso es también una manera de conocer San Clemente.

Dentro del predio se encuentran además el Jardín de los Inmigrantes y la Capilla San Charbel.

Puerto San Clemente: una postal diferente

El puerto es otro de los lugares que ayudan a entender la relación de San Clemente con el agua.

Las embarcaciones de poco calado que realizan actividades pesqueras y excursiones forman parte de este paisaje, que también es elegido para contemplar el atardecer y observar aves.

No tiene la monumentalidad de otros puertos turísticos. Y quizás ahí esté justamente su atractivo.

Es un espacio que permite acercarse a una San Clemente menos asociada al turismo tradicional y más relacionada con la actividad cotidiana de quienes viven y trabajan junto al agua.

Mundo Marino, un clásico que atraviesa generaciones

Hay una atracción que prácticamente forma parte de la identidad turística de San Clemente: Mundo Marino.

El parque es uno de los principales atractivos de la localidad y continúa siendo una de las propuestas más buscadas por quienes viajan en familia.

Su presencia también explica por qué San Clemente logró construir una identidad turística que va mucho más allá del verano.

Para quienes quieran visitarlo, conviene consultar previamente la programación y los horarios, ya que la propuesta puede variar según la época del año. Actualmente, por ejemplo, el sitio oficial publica un calendario de apertura y distintas experiencias adicionales.

¿Cuántos días hacen falta para conocer San Clemente?

Si el objetivo es solamente ir a la playa, un fin de semana puede alcanzar. Pero si la idea es conocer realmente el destino, yo le dedicaría al menos tres días.

Una primera jornada puede estar dedicada al centro, la playa, el muelle y el puerto. El segundo día puede ser una buena oportunidad para recorrer Mundo Marino o combinar el Faro San Antonio con Termas Marinas. Y el tercero permite salir del circuito más conocido y dedicar tiempo a Punta Rasa, Tapera de López o el Vivero Cosme Argerich.

De esa manera, San Clemente empieza a mostrar sus diferentes caras.

Porque quizás esa sea una de las principales sorpresas que guarda este destino: el mar es apenas el comienzo del viaje.

Cómo llegar a San Clemente del Tuyú

San Clemente del Tuyú se encuentra a unos 320 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y es la primera localidad del Partido de La Costa para quienes llegan desde el norte.

Para quienes viajan en auto, la localidad forma parte del circuito habitual hacia las playas del Partido de La Costa.

También existen servicios de ómnibus de larga distancia. Mundo Marino, por ejemplo, informa que desde la terminal de San Clemente se puede continuar hasta el parque mediante taxi, remis o transporte público local.

Antes de emprender el viaje, conviene consultar el estado de las rutas, los horarios de transporte y la disponibilidad de los lugares que se quieran visitar.

San Clemente, más allá del verano

Tal vez la mejor manera de conocer San Clemente sea no pensarla únicamente como un destino de playa.

Hay un San Clemente de invierno, de bosques y termas. Hay otro de otoño, cuando caminar junto al mar tiene un ritmo diferente. Está el San Clemente familiar de las vacaciones y también el de quienes buscan naturaleza, pesca, aves o deportes náuticos.

Y está, sobre todo, el San Clemente que aparece cuando uno deja por unas horas la costanera y se interna en los caminos que llevan hacia Punta Rasa, el Faro San Antonio o la Bahía de Samborombón.

Ahí la postal cambia… Y el viaje también.

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