28 septiembre, 2026

Día Mundial del Turismo 2026: cómo la inteligencia artificial está cambiando la manera de viajar

Cada 27 de septiembre se celebra el Día Mundial del Turismo. En 2026, la fecha pone el foco en la transformación digital y la inteligencia artificial, dos herramientas que ya empiezan a modificar la manera en que elegimos destinos, organizamos viajes y descubrimos nuevos lugares.

Viajar comienza mucho antes de subir a un avión, tomar un tren o arrancar el auto. Empieza con una búsqueda, una recomendación, una fotografía que aparece en redes sociales o una pregunta frente a una pantalla.

En ese recorrido previo, la tecnología ocupa cada vez más espacio. Por eso, el Día Mundial del Turismo 2026, que se celebra este domingo 27 de septiembre, propone poner la mirada sobre un fenómeno que ya forma parte de la experiencia cotidiana de los viajeros: la inteligencia artificial.

La celebración oficial tiene como sede a El Salvador y se desarrolla bajo el lema “Agenda digital e inteligencia artificial para rediseñar el turismo”. La propuesta busca abrir un debate sobre cómo estas tecnologías pueden transformar el sector, desde la planificación de los viajes hasta la gestión de los destinos.

Una fecha para pensar el turismo

El Día Mundial del Turismo se celebra cada 27 de septiembre desde 1980. La fecha fue elegida porque coincide con el aniversario de la aprobación de los Estatutos de la entonces Organización Mundial del Turismo, ocurrida el 27 de septiembre de 1970.

El objetivo de la jornada es poner en valor la importancia del turismo y sus dimensiones económicas, sociales, culturales y ambientales.

Pero el turismo no es solamente una industria. También es una forma de conocer territorios, entrar en contacto con otras culturas y generar vínculos entre visitantes y comunidades locales.

Ese aspecto adquiere especial importancia cuando se habla de transformación tecnológica. Porque detrás de cada recomendación automática, cada mapa digital y cada itinerario generado por una herramienta de inteligencia artificial siguen existiendo personas, destinos y comunidades que hacen posible la experiencia.

La inteligencia artificial entra en el viaje

Buscar un hotel, comparar vuelos, traducir una frase, armar un itinerario o encontrar actividades para hacer durante una escapada son acciones que ya pueden realizarse con herramientas digitales.

La inteligencia artificial suma una nueva capa a ese proceso. Puede analizar grandes cantidades de información, generar propuestas personalizadas y ayudar a los viajeros a organizar sus recorridos de acuerdo con sus intereses, presupuesto o tiempo disponible.

También puede modificar la relación entre los destinos y quienes quieren visitarlos.

Hasta hace algunos años, un viajero podía descubrir un lugar porque aparecía en una revista, en un programa de televisión o porque alguien se lo recomendaba. Hoy, una consulta realizada a una herramienta de IA puede convertirse en la puerta de entrada a un destino.

Eso plantea una pregunta relevante para el futuro del turismo: ¿quién decide qué lugares aparecen cuando buscamos dónde viajar?

La discusión forma parte de la agenda del Día Mundial del Turismo de este año. ONU Turismo plantea la necesidad de analizar quién se beneficia de esta transformación tecnológica y quién participa en las decisiones que determinarán el futuro digital del sector.

Tecnología sí, pero con destinos y personas en el centro

La transformación digital también presenta oportunidades para destinos pequeños y emprendimientos turísticos que buscan ganar visibilidad.

Una herramienta digital puede facilitar el acceso a información sobre una localidad, un circuito gastronómico, un emprendimiento familiar o una propuesta de turismo rural que hasta hace poco tenía dificultades para llegar a nuevos públicos.

Argentina tiene numerosos ejemplos de destinos y comunidades que buscan desarrollar propuestas turísticas vinculadas con su identidad, patrimonio y entorno natural.

En 2026, el programa Best Tourism Villages de ONU Turismo recibió en Argentina un récord de 56 postulaciones provenientes de 19 provincias. La iniciativa reconoce pueblos rurales que trabajan sobre la preservación de su cultura y tradiciones, la generación de oportunidades y la protección de la biodiversidad.

En ese contexto, la tecnología puede ser una herramienta para contar esas historias y acercarlas a nuevos viajeros, pero también plantea el desafío de evitar que todos los destinos terminen comunicándose de la misma manera.

Porque viajar también implica aquello que ningún algoritmo puede convertir completamente en una recomendación: caminar una calle que no estaba en el itinerario, conversar con alguien del lugar, probar un plato que no aparecía en la búsqueda o descubrir un paisaje inesperado.

Argentina, frente a un nuevo escenario turístico

El debate llega en un momento de movimiento para el turismo argentino.

Durante las vacaciones de invierno de 2026 viajaron por el país unos 4,6 millones de personas, según datos difundidos por la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes a partir de un informe de CAME. El movimiento generó un impacto económico estimado en $2,12 billones a precios constantes.

Además, durante el primer semestre del año Argentina registró 3.115.089 turistas extranjeros, mientras que el ingreso de visitantes provenientes de países no limítrofes alcanzó 1.434.001 personas, el mejor registro de los últimos 25 años para ese segmento, según datos oficiales.

La actualidad turística también tiene como escenario la FIT 2026, que comenzó este fin de semana en La Rural de Buenos Aires con delegaciones de más de 60 países. En su primera jornada, la feria recibió más de 65.000 visitantes.

En ese contexto, hablar de tecnología no significa solamente hablar de aplicaciones o inteligencia artificial. También implica pensar cómo los destinos argentinos pueden mejorar la forma en que se presentan, ofrecen información y se conectan con quienes están buscando su próximo viaje.

El viaje empieza antes de partir

El Día Mundial del Turismo 2026 encuentra al sector frente a una transformación que recién comienza.

La inteligencia artificial puede ayudar a organizar mejor un viaje, encontrar información, personalizar experiencias y acercar destinos a nuevos públicos. Pero también abre interrogantes sobre la calidad de la información, la visibilidad de los pequeños prestadores y el papel que tendrán las personas frente a sistemas cada vez más capaces de recomendar qué ver, dónde dormir y qué hacer.

La pregunta, entonces, no es solamente qué puede hacer la inteligencia artificial por el turismo.

También es qué turismo queremos construir con ella.

Porque aunque el viaje pueda comenzar frente a una pantalla, el destino sigue estando afuera. Y allí todavía están los paisajes, las ciudades, los pueblos, la gastronomía y, sobre todo, las personas que convierten un recorrido en una experiencia.

En este Día Mundial del Turismo, quizás ese sea el desafío: utilizar la tecnología para viajar mejor sin perder de vista aquello que hace que viajar siga teniendo sentido.

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