6 mayo, 2026

El retroceso del Glaciar Perito Moreno genera preocupación en El Calafate y en el turismo argentino

El emblemático Glaciar Perito Moreno, uno de los principales atractivos naturales de la Patagonia argentina, está mostrando signos de retroceso que empiezan a encender las alarmas entre quienes dependen del turismo en El Calafate y alrededor del mundo.

¿Qué está pasando con el glaciar más famoso de Argentina?

Durante décadas, el Perito Moreno fue excepcional entre los glaciares: mientras la mayoría se reducían por el calentamiento global, él se mantenía relativamente estable. Pero en los últimos años esa dinámica cambió. Entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, el frente del glaciar perdió casi 0,8 km² de hielo —una cifra sin precedentes en tan corto período— y se alejó hasta 420 metros de la Península de Magallanes.

Este fenómeno no sólo preocupa por el cambio en su masa de hielo, sino también porque altera una de las experiencias que atrae a miles de turistas cada año: la majestuosidad de verlo de cerca desde las pasarelas y miradores del Parque Nacional Los Glaciares.

Impacto sobre el turismo en El Calafate

En El Calafate, la economía está íntimamente ligada al turismo. Hoteles, excursiones, gastronomía y transporte se benefician de la llegada de visitantes atraídos por los glaciares y los paisajes patagónicos.

Aunque por ahora no se registra una caída significativa en la cantidad de turistas que llegan a la región, empresarios y guías locales admiten que el cambio en la posición del frente glaciar podría modificar la experiencia turística en el mediano plazo.

El punto clave no es solo cuánto hielo pierde el Perito Moreno, sino cómo ese retroceso puede cambiar el acceso visual y físico que hoy disfrutan los visitantes.

¿Es un fenómeno natural o está relacionado con el cambio climático?

Expertos señalan que este retroceso se enmarca en una tendencia más amplia observada desde finales de la década pasada. Mientras en el pasado el glaciar parecía “inmune” al calentamiento global, ahora muestra patrones similares a otros glaciares de la región, con una pérdida progresiva de volumen de hielo año tras año.

Aunque aún mantiene una superficie considerable (más de 250 km²), la dirección que está tomando preocupa a científicos y autoridades vinculadas al turismo y al medio ambiente.

¿Qué puede pasar en los próximos años?

Si la tendencia continúa, podría ser necesario adaptar la infraestructura turística para que los visitantes sigan teniendo una experiencia atractiva junto al glaciar. Desde miradores más cercanos al frente hasta nuevas excursiones podrían formar parte de una estrategia para mantener el interés del público, según algunos especialistas.

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