La temporada de verano en la provincia de Buenos Aires atraviesa un escenario complejo. Durante las primeras semanas de enero, el distrito recibió 157 mil turistas menos que en el mismo período de 2025, según datos oficiales difundidos por el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica.
La información fue presentada en la segunda conferencia de verano, realizada en la ciudad de San Pedro, donde autoridades provinciales analizaron el impacto de la coyuntura económica en el movimiento turístico.
Menos visitantes en los principales destinos
De acuerdo al ministro Augusto Costa, entre el 1° de diciembre y el 25 de enero la provincia recibió 5,2 millones de turistas, lo que representa una caída acumulada del 9% en comparación con dos años atrás, equivalente a unos 550 mil visitantes menos.
“El descenso en la cantidad de turistas refleja una situación que afecta directamente al sector y a las familias que históricamente accedían a vacaciones”, explicó el funcionario durante la presentación.
El gobernador Axel Kicillof, que participó del encuentro junto al intendente local Cecilio Salazar, señaló que la baja en la actividad turística responde al contexto económico nacional y advirtió sobre el impacto en el consumo y el empleo.
Estadías más cortas y turismo express
Uno de los datos más relevantes del informe es la reducción en el tiempo de permanencia de los visitantes. La estadía promedio cayó un 5% respecto a la temporada anterior, consolidando una tendencia hacia viajes más breves y escapadas de pocos días.
Desde la cartera productiva definieron este comportamiento como un crecimiento del “turismo express”, donde las familias priorizan salidas cortas y ajustadas al presupuesto.
Fuerte caída en el consumo turístico
El informe también refleja un marcado retroceso en el gasto de los turistas. Según registros del Banco Provincia, el consumo en actividades vinculadas al turismo cayó un 25% durante la primera quincena de enero.
En el caso de las operaciones realizadas con Cuenta DNI, la disminución alcanzó el 40%, un indicador que impacta especialmente en comercios, gastronomía y servicios locales.
Como consecuencia, los ingresos generales vinculados al turismo presentan una baja cercana al 3%, aun cuando la temporada se acerca a su pico.

